Sistema de gobierno
Jerarquía
social
La
sociedad estaba dividida en tres órdenes principales: Inca, nobleza y pueblo. Dios-rey,
era acatado el Inca como hijo del Sol y como árbitro de todas las existencias.
La
nobleza se componía de la familia del Sol, de los Incas de privilegio y de los
curacas. La familia imperial incluía a la Coya, reina madre, que por lo común
era hermana del Inca, las concubinas, las doncellas de la estirpe real o
ñustas, las casadas del mismo origen o pallas y los príncipes solteros o
casados que desempeñaban los principales cargos y cuando no por sus luces, eran
acatados por su nacimiento y por su lujo.
El
pueblo sumido en la abyección más completa estaba dividido en grupos sucesivos
de a diez mil almas, de a mil, de a quinientos, de a cien, de a cincuenta y de
a diez; también se dividía por linajes que no podían cruzarse. (ver docuemnto)
Legislación
La
tierra se dividía en cuatro porciones: la del Sol, la del Inca, la de la
comunidad y la de los curacas. La tierra del Sol se destinaba al culto, la del
Inca a las necesidades del gobierno, las tierras de la comunidad se distribuían
anualmente entre las familias dando un topo a cada matrimonio; un topo más por
cada hijo y medio por cada hija; sin que pudiesen trasmitirse por herencia, ni
por contrato. Los curacas poseían vinculaciones que se perpetuaban en los jefes
de las familias.
Administración
El
Inca era ayudado en la administración del imperio por un consejo de Estado; las
provincias eran gobernadas por los Tucuiricuc; los distritos por los Michos;
los linajes por los Curacas; los grupos por los Camayoc respectivos. Cada una
de estas autoridades administraba justicia reservándose los casos más graves a
los Tucuiricuc y al Inca; el juicio era sumario y sin apelación; mas se precavía
la iniquidad de los jueces mediante el informe mensual que debían dar los
tribunales, y con las visitas que personas de confianza y a veces el Inca
hacían por las provincias.
Religión
El
Sol era el alma del imperio y su culto se hacía dominante con la severidad de
las leyes, con la magnificencia de los templos, con el prestigio de los
sacerdotes y escogidas, con la pompa de las fiestas y con el aparato de los
sacrificios. Entre los templos deslumbraba el Coricancha por su imagen del Sol,
su jardín, sus útiles y sus ornamentos radiantes de oro, plata y piedras
preciosas. El templo de Titicaca fue tan venerado que hasta las mazorcas
cosechadas en las vecinas rocas adquirían un valor inestimable. Los ministros
del culto eran tantos, que en solo Coricancha había cuatro mil, en el templo de
Vilcas se alternaban cuarenta mil y en el de Huánuco treinta mil. El sumo
sacerdote (Villac Umu) era pariente del Inca, los demás sacerdotes salían de la
nobleza, recomendándose además del nacimiento por su vida religiosa y por sus
funciones sagradas. Las escogidas (aclla) por su nobleza o por su hermosura
vivían en monasterios dirigidas por madres (Mama Cunas) cuidando del fuego
sagrado, haciendo labores finísimas y sujetas a la castidad bajo horribles
penas.
Instrucción
- Los quipos confiados a los Quipocamayos llegaron a adquirir una perfección extraordinaria satisfaciendo las necesidades de la estadística y formando los anales del imperio.
- La lengua quechua
- La moral se expresaba en las máximas: no seas ladrón, no perezoso, no embustero y otras sumamente lacónicas.
- En medicina se conocía el uso de las sangrías locales, algunas plantas muy activas y otros remedios simples
- La música era melancólica y muy expresiva
- De las matemáticas se hicieron importantes aplicaciones a la partición de tierras, al movimiento de las aguas y sobre todo al cálculo contando por unidades, decenas, centenas, millares y decenas de millar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario